Precios al descubierto

Por qué te damos mil millones de tokens gratis al mes

Sin letra pequeña y con las cuentas encima de la mesa. Esto es lo que cuesta de verdad usar nuestras APIs — que es casi nada — y por qué podemos ser así de generosos.

Nuestra promesa: solo te cobramos el coste del servidor. El conocimiento —los algoritmos, la lingüística, el trabajo de años— te lo regalamos. Dicho en una frase: «con 1 € pagas tu servidor; con el resto, si quieres, compensas nuestro ingenio.»

1. El coste no es el tiempo, es la capacidad

Lo que de verdad cuesta una llamada no es lo que tarda, sino cuántas caben en el servidor por minuto sin que se resienta. Lo medimos con carga real: subimos las llamadas hasta que la latencia empieza a subir (más de un 20 %). Ese es el techo. Y es auditable: cualquiera puede reproducir la medición desde fuera y comprobar nuestros números.

2. Un token = una porción real de servidor

Ponemos el precio de cada API en tokens, y un token es una porción exacta de servidor, medida — no un número inventado. Anclamos la escala a la API típica (la mediana de todas las nuestras):

APIaguanta (llam/min)tokens
una ligera (silabear)~83.0008
la típica (la mediana)~26.50025
una pesada (rimas)~847.866

Cada una vale exactamente lo que le cuesta al servidor. Una API que aguanta menos llamadas cuesta más tokens; una ligera, casi nada. Justo y sin trampa.

3. La cuenta, paso a paso

a.Medimos cuántas llamadas típicas aguanta el servidor por minuto sin resentirse (unas 26.500).
b.Esa capacidad se reparte entre los usuarios activos → a cada uno le toca una porción viva del servidor por minuto.
c.Extrapolada a un mes de 30 días, esa porción son, redondeando y siendo generosos…

1.000.000.000 tokens / mes

Que, para que te hagas una idea, son ~40 millones de llamadas normales al mes. O 125 millones de silabeos. O 127.000 llamadas de las más pesadas. Por usuario.

4. ¿Por qué tan generoso?

Porque nuestras APIs son ligerísimas (algoritmos, no fuerza bruta). Dividimos el coste del servidor para que, incluso usándolo a tope, cada usuario nos cueste menos de 1 € al mes — y ese euro te lo regalamos. Regalar mil millones de tokens al mes nos cuesta una fracción minúscula de lo que ya pagamos por tenerlo encendido. Un usuario normal usa menos de una milésima de eso. No te ponemos un límite tacaño porque no nos hace falta: lo que te frena de verdad no es un cupo mensual, es solo que no puedes saturar el servidor de golpe (un límite por minuto, tu porción justa).

5. Un tope justo, y por qué unas pocas van limitadas

Ninguna llamada cuesta más de 50 tokens — ese es el tope. Pero unas pocas APIs son tan pesadas que de verdad nos cuestan más de 50. Te las cobramos igual a 50: van subvencionadas, pagas menos de lo que cuestan.

Para que eso no desequilibre al resto, a esas —y solo a esas— les ponemos un límite de llamadas, repartido con justicia: exactamente las que su coste real permite. El resto de APIs, sin límite. Así todo el mundo tiene su porción y nadie se come el servidor con las caras.

API pesadacoste realte cobramoslímite
rimas7.866501 de cada 166
homófonos1.532501 de cada 31
conjugar101501 de cada 2

Y si te sobra: puedes invitarnos a comer. No lo necesitamos —somos seres de luz 🙂— pero si esto te sirve y te apetece, con lo que quieras nos ayudas a pagar los servidores. El resto es un gracias por el ingenio.

El trato: te damos una barbaridad gratis y confiamos en ti. A cambio, un único límite de verdad: el mal uso intencionado de la plataforma —disparar APIs sin ton ni son, repetir llamadas sin sentido, intentar saturarnos— lleva a la expulsión irreversible. No por tacañería, sino para cuidar la casa de todos. Te pedimos solo una cosa: cuida el sistema como si fuera tuyo — al fin y al cabo, es de todos.

Wordkers — Todo esto es comprobable: publicamos el método y los datos. Si prometemos, prometemos. Y lo explicamos.

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