Precios al descubierto
Sin letra pequeña y con las cuentas encima de la mesa. Esto es lo que cuesta de verdad usar nuestras APIs — que es casi nada — y por qué podemos ser así de generosos.
Nuestra promesa: solo te cobramos el coste del servidor. El conocimiento —los algoritmos, la lingüística, el trabajo de años— te lo regalamos. Dicho en una frase: «con 1 € pagas tu servidor; con el resto, si quieres, compensas nuestro ingenio.»
Lo que de verdad cuesta una llamada no es lo que tarda, sino cuántas caben en el servidor por minuto sin que se resienta. Lo medimos con carga real: subimos las llamadas hasta que la latencia empieza a subir (más de un 20 %). Ese es el techo. Y es auditable: cualquiera puede reproducir la medición desde fuera y comprobar nuestros números.
Ponemos el precio de cada API en tokens, y un token es una porción exacta de servidor, medida — no un número inventado. Anclamos la escala a la API típica (la mediana de todas las nuestras):
| API | aguanta (llam/min) | tokens |
|---|---|---|
| una ligera (silabear) | ~83.000 | 8 |
| la típica (la mediana) | ~26.500 | 25 |
| una pesada (rimas) | ~84 | 7.866 |
Cada una vale exactamente lo que le cuesta al servidor. Una API que aguanta menos llamadas cuesta más tokens; una ligera, casi nada. Justo y sin trampa.
1.000.000.000 tokens / mes
Que, para que te hagas una idea, son ~40 millones de llamadas normales al mes. O 125 millones de silabeos. O 127.000 llamadas de las más pesadas. Por usuario.
Porque nuestras APIs son ligerísimas (algoritmos, no fuerza bruta). Dividimos el coste del servidor para que, incluso usándolo a tope, cada usuario nos cueste menos de 1 € al mes — y ese euro te lo regalamos. Regalar mil millones de tokens al mes nos cuesta una fracción minúscula de lo que ya pagamos por tenerlo encendido. Un usuario normal usa menos de una milésima de eso. No te ponemos un límite tacaño porque no nos hace falta: lo que te frena de verdad no es un cupo mensual, es solo que no puedes saturar el servidor de golpe (un límite por minuto, tu porción justa).
Ninguna llamada cuesta más de 50 tokens — ese es el tope. Pero unas pocas APIs son tan pesadas que de verdad nos cuestan más de 50. Te las cobramos igual a 50: van subvencionadas, pagas menos de lo que cuestan.
Para que eso no desequilibre al resto, a esas —y solo a esas— les ponemos un límite de llamadas, repartido con justicia: exactamente las que su coste real permite. El resto de APIs, sin límite. Así todo el mundo tiene su porción y nadie se come el servidor con las caras.
| API pesada | coste real | te cobramos | límite |
|---|---|---|---|
| rimas | 7.866 | 50 | 1 de cada 166 |
| homófonos | 1.532 | 50 | 1 de cada 31 |
| conjugar | 101 | 50 | 1 de cada 2 |
Y si te sobra: puedes invitarnos a comer. No lo necesitamos —somos seres de luz 🙂— pero si esto te sirve y te apetece, con lo que quieras nos ayudas a pagar los servidores. El resto es un gracias por el ingenio.
El trato: te damos una barbaridad gratis y confiamos en ti. A cambio, un único límite de verdad: el mal uso intencionado de la plataforma —disparar APIs sin ton ni son, repetir llamadas sin sentido, intentar saturarnos— lleva a la expulsión irreversible. No por tacañería, sino para cuidar la casa de todos. Te pedimos solo una cosa: cuida el sistema como si fuera tuyo — al fin y al cabo, es de todos.