Detrás de todo esto hay una sola persona. No hay empresa, ni equipo comercial, ni departamento de nada.
Necesitaba estas herramientas para mi proyecto. Una vez que las tengo, ¿por qué no compartirlas?
No monto un negocio alrededor: me haría perder tiempo o dinero. Prefiero dedicarme a crear.
Si te sirven, disfrútalas, van por cuenta de la casa. Con un abrazo me vale; y si te apetece y andas sobrado de pasta, me puedes invitar a comer (lo siento, no soy de café ni de cerveza). Y feliz de que te sirva.
¿Quieres saber por qué funciono así? Lo cuento entero en mi página personal — aunque no te lo recomiendo, quizá no te guste. Léelo bajo tu responsabilidad ↗